Congregación

El Colegio Nuestra Señora del Rosario de Atlántida, pertenece a la Congregación de Hermanas Nuestra Señora del Rosario de Buenos Aires. Desde la fundación, las Hermanas Rosarinas han ejercido su apostolado en colegios, hogares y hospitales.

Los cambios socio-culturales y el «estar atentas a los signos de los tiempos» significaron una adecuación de los horizontes evangelizadores de las Hermanas Rosarinas. Con admirable intuición, el Padre Orzali decía: “Nunca, en el Instituto, no se hará algo por el simple hecho de que no se haya hecho antes”. Impulsadas por ese espíritu las Hermanas Rosarinas han animado, en distintos momentos y lugares, por ejemplo, comunidades de misión.

Asimismo, el alcance del Concilio Vaticano II, que fue un concilio ecuménico de la Iglesia Católica anunciado por el papa Juan XXIII el 25 de enero de 1959 y que es considerado uno de los eventos históricos que marcaron el siglo XX, también juega su papel en la adaptación a los tiempos que corren. En el marco de esa instancia histórica, el 9 de noviembre de 1959, se votó un esquema sobre “el apostolado de los laicos”, donde se acuerda que “siendo propio del estado de los laicos el vivir en medio del mundo, ellos son llamados por Dios para que, fervientes en el espíritu cristiano, ejerzan su apostolado en el mundo a manera de fermento”.

Es así que, con esos precedentes y no ajenos al contexto mundial, se comenzó a compartir con laicos identificados con el carisma de la Congregación la gestión de los colegios y la resignificación pastoral de las Hermanas en los mismos. A través de una Pastoral educativa congregacional, las Hermanas Rosarinas velan para mantener encendido el espíritu rosarino en todas las obras de la Congregación.

Distribución geográfica de las obras de la Congregación
Distribución geográfica de las obras de la Congregación
Referencias
Colegios:
  1. Santa María del Rosario, C.A. Bs. As.
  2. Elisa Harilaos, C.A. Bs. As.
  3. San José, Quilmes, Bs. As.
  4. La Providencia, Quilmes (O), Bs. As.
  5. San José, Gral. Rodríguez, Bs. As.
  6. Divino Corazón, Chascomús, Bs. As.
  7. Nuestra Señora del Rosario, Olavarría, Bs. As.
  8. Nuestra Señora del Rosario, Trenque Lauquen, Bs. As.
  9. Instituto del Rosario, Villa María, Córdoba
  10. Nuestra Señora del Rosario de Pompeya, Mendoza
  11. Monseñor José Orzali, Rawson, San Juan
  12. Nuestra Señora del Rosario, Atlántida, Uruguay

 

Hospitales:
  1. Hospital Churruca – Visca, C.A. Buenos Aires
  2. Hospital Vicente López y Planes, Gral. Rodríguez, Buenos Aires
  3. Hospital Dr Héctor Cura, OIavarría, Buenos Aires
Casas:
  1. Casa Betania, Moreno, Buenos Aires
  2. Cuatro Vientos, Moreno, Buenos Aires
Historia  de la Congregación

El Padre José Américo Orzali fue el primer párroco de la parroquia Santa Lucía, en el Barrio de Barracas, al sur de la Ciudad de Buenos Aires. Una populosa barriada conformada por inmigrantes, en su mayoría provenientes de Italia.

Era muy joven -alrededor de los treinta años- y muy apostólico, con todas las ansias propias de un ministerio pastoral recién estrenado. En el ámbito parroquial había gran cantidad de escuelas primarias oficiales. El Padre Orzali, con permiso de los directores, al finalizar el horario escolar, se “multiplicaba” y daba clases de catecismo en esas escuelas a todos los chicos que lo deseaban.

Por supuesto, veía que no llegaba… y en sus horas de oración, frente al sagrario de Santa Lucía, le pedía al Señor una solución. Según él mismo refiere, sintió una inspiración que le sugería: “funda una congregación religiosa, con un espíritu sacerdotal, semejante al tuyo…”

El Padre Orzali, además, tenía contacto con párrocos de zonas carenciadas, pueblos de campaña, que compartían el mismo problema… Y le decían: “las hermanas que hay no vienen a dar catequesis a estos lugares”.

La idea fue, de a poco, germinando en el corazón del Pastor. Él conocía a chicas de la parroquia que, seguramente le habrían manifestado su deseo de consagrarse a Jesús en la vida religiosa. Se comenzaron a reunir doce, a quienes les fue transmitiendo su ardor, su entusiasmo, sus ideales… su deseo de evangelizar.

Y así fue que el 21 de enero de 1895, en la Parroquia Santa Lucía, estas doce jóvenes, recibieron el hábito y comenzaron a vivir su aventura en comunidad, bajo el amparo y protección de Nuestra Señora del Rosario, a quien Orzali eligió, por la gran devoción que le tenía su mamá.

La casa era sumamente humilde, con el alquiler pagado por el Padre Orzali. Temprano era Capilla, después, más tarde, armaban los pupitres para las clases, y, luego… comedor, finalizando la jornada como dormitorio.

Estos son nuestros comienzos, contados en una canción:

En una casa pequeña llena de sol,

mujeres siempre simples, sembrando amor,

como doce pimpollos de aquel rosal,

nacieron y crecieron en la humildad…

Propósito de la Congregación

Las Hermanas de Nuestra Señora del Rosario de Buenos Aires, conocidas también como “Hermanas Rosarinas” son una de las congregaciones o institutos de vida religiosa que pertenecen a la Iglesia Católica.

Como toda la vida religiosa, la Congregación intenta seguir más de cerca a Jesús, siguiendo su mismo estilo de vida. Este compromiso está expresado a través de los tres votos que se hacen en el momento de la Profesión: pobreza, castidad y obediencia.

El seguimiento de Jesús está sostenido en dos pilares fundamentales: la vida fraterna en comunidad y la oración.

A semejanza de las primeras comunidades cristianas, la Congregación se compromete a “poner los bienes en común de modo que nadie pase necesidad”, como nos relata el Libro de los Hechos de los Apóstoles.

Las distintas congregaciones tratan de encarnar este seguimiento de Cristo, en diferentes misiones y servicios, y según un carisma o gracia original que el Espíritu Santo inspiró a los fundadores, en este caso el Monseñor José Américo Orzali.

Para las Hermanas Rosarinas, el tener a Nuestra Señora del Rosario como Madre y Patrona confiere un sello distintivo a su espiritualidad y al modo de evangelizar. El Rosario es justamente un compendio del Evangelio para que todos puedan comprender los misterios de la vida de Jesús y de su Madre, la Virgen María.

A eso se compromete y eso intenta la Congregación: por la vivencia de los Misterios del Rosario, ir al pueblo para atraerlo a Dios.

Link para ir a la página de la Congregación: www.hnasrosarinas.org